Archive for julio 2009

Abiada - Saja

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Tras un paseo por Francia el fin de semana vuelvo a ciclar la tierruca. Había quedado con unos amigos para hacer Fuentes y el Moral desde Reinosa, pero por un malentendido sólo cogí yo el tren. Así que aproveche el viaje y cambie la ruta, aunque tuve que hacer demasiada carretera por no llevarla preparada la ruta, y no conozco muy bien Campoo, mereció la pena la kilometrada de asfalto.

Salí temprano para ir hasta Torrelavega y coger el tren y subir. Tuve que ir ligero para no perderlo, tardé unos 45 minutos en hacer los primeros 20 km de carretera. Ya en el tren me quedaba una hora de viaje y de alguna cabezada.

A las 10 ya estaba en Reinosa. Y con la ruta casi decidida (dependiendo de las fuerzas podía variar un poco) empecé a subir hacia Abiada por la carretera. Unos 15 km de carretera con largas rectas un poco aburridas aunque la zona esta increíble y los prados llenos de cigüeñas. En Fontibre hice una parada para sacar unas fotos. Seguí hasta Abiada donde un repecho en la carretera me hizo ver que las piernas no iban muy frescas, seguramente forcé demasiado para llegar al tren, y me iba a costar llegar hasta Braña Vieja. El principio de la pista empieza bien, pero no dura más de un kilómetro cuando la pista comienza a llenarse de piedras sueltas. Al no tener planeada la ruta, y sin conocer el terreno, iba un poco a ojo y en los cruces cogía el camino que tirara más para arriba, si te confundes es una faena pero se suele acertar. Fui subiendo despacito por una pista muy pedregosa y con algún tramo de hierba poco marcado que me hacia pensar que no iba bien aunque tampoco quería dar la vuelta. En un tramo que se empinaba un poco, y para aumentar un poco la sensación que tenia de estar perdido, la cadena se me metió entre el piñón grande y los radios casi tirándome de la bici. En plena cuesta y sin una sombra cerca no me apetecía ponerme a regular el desviador y volví a montar bajando unos piñones. El camino cada vez parecía menos transitado incluso haciéndose sendero en alguna zona de bosque, eso sí las piedras no desaparecían. En un par de rampas tuve que bajarme de la bici porque era casi imposible subir por esos pedregales. Acabé llegando a una pequeña braña donde ya no había marcas, la crucé rodeandola para no pasarme si había alguna salida y también esquivando las vacas que pastaban tranquilamente y que no parecía gustarle mucho que las molestara. Conseguí salir de la braña antes que las vacas que venían siguiéndome (creo que olieron el bocata). La pista ahora estaba muy rota incluso habría que apearse de la bici para bajarlo, por lo que me tocó patear un buen cacho. Al final decidí salirme de la pista, era difícil hasta caminar, y subir derecho por la braña. Llegué a Braña Vieja donde me comí un buen y merecido bocadillo. Esta claro que en uno de los cruces de la pista me equivoqué y aunque la pista va al mismo sitio que la otra no es nada recomendable y diría que ni para bajarla.

Después de comer y de un poco de autoasistencia médica (la caminata tuvo consecuencias) volví sobre la bici para hacer la última parte de la subida. El plan era subir por unas zetas y pasar a Sejos pero al llegar a la segunda curva la pista se dividía y la que subía por las zetas estaba en muy mal estado como para intentar subir, la mejor opción era seguir subiendo por la otra pista y buscarse la vida. Al principio la pista subía suavemente pero luego tenia una bajada que me asustó un poco porque no sabía a donde me iba a llevar, y no me apetecía volver a Abiada. La pista en un refugio y seguía por un corto sendero hasta un braña que se veía bastante bien para ascender, andando claro. Poco a poco fui subiendo por el prado, algún tramo lo hacia subido en la bici aprovechando que el viento daba por la espalda pero la hierba tenia una humedad que te dejaba pegado al suelo. Al final y con otra caminata llegue arriba, entre el Cueto Iján y el Pico Cordel. El día fue espectacular, poder ver Sejos entero desde allí arriba es espectacular. No me pude quedar mucho tiempo porque pegaba un viento tremendo y se hacia notar algo de frío. No sabía por donde bajar de allí y fui siguiendo un sendero del ganado muy divertido, con algún paso algo comprometido para hacerlo sobre la bici. Mientras iba por el sendero, y entre un montón de vacas y yeguas, salieron 4 venaos muy cerca mio y se quedaron mirando hacía mi, dándome tiempo para sacar unas cuantas fotos mientras subían hacia el Cordel. Conseguí llegar hasta las rodadas que suben desde la cabaña de Saja y me lancé por ellas hasta Llano Castrillo donde después de pasar entre un rebaño de vacas y alejarme de otro de ovejas (y de sus perros) paré a comer el otro bocadillo.

Después de acabar el bocadillo y charlar un poco con un pastor que pasaba por allí volví a la bici. Desde hace mucho venia pensando hacer una bajada alternativa a la pista de Sejos y este era el día indicado para no pisar ninguna pista, por lo menos ninguna en condiciones. Me tire por la cuenca del arroyo Corba siguiendo divertidos caminos de vacas entre escobales y bajando pequeñas brañas con fuertes desniveles hasta llegar pequeño precipicio con una bajada imposible que me dejó en el río. Desde aquí sólo tenia que seguir el río cruzandole varias veces hasta llegar a la pista que tuve que pisar para cruzarla y seguir al lado del río para bajar por el Canal de Cureñas. La primera parte del camino, unos 200 o 300 metros, son impracticables luego va mejorando poco a poco hasta convertirse en un sendero divertidísimo con algunos pasos técnicos. La bajada te pide que pares de vez en cuando para levantar la vista de las piedras y mirar las rocas del otro lado, y de paso descansar un poco los brazos. Cuando comí el último bocadillo me quedé sin agua, así que aproveché un arroyo en el que corría bien el agua para coger un poco. El sendero sigue bajando hasta llegar al río donde empieza un repecho técnico con mucha piedra. En cuanto llegas arriba el camino se ensancha y las piedras desaparecen hasta llegar a la carretera. Desde aquí bajada hasta por asfalto hasta Saja y otros veintipico hasta casa.




Pd. El track esta cortado para dejar lo más interesante el resto fue carretera. Tener en cuenta que es una ruta dura por ser fuera de pista la mayoria.




Un Saludo.



Amenizado por la música: The Aggrolites - Dirty Reggae

Sejos (desde Saja)

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Parece que el Sol ha sido cosa de unos pocos días y vuelve a aparecer nuestro clima cántabro de lluvia y humedad. Aunque si hemos salido todo el invierno no se puede desaprovechar el verano.

Sobre las nueve del sábado ya estábamos, Borja y yo, preparados en Saja para empezar la ruta. Teníamos la intención de subir hasta Sejos y allí mirar un par de posibilidades para hacer otras rutas. En vez de ir por la carretera hasta la pista que sube a Braña Espinas fuimos por un camino que sale desde el mismo Saja. El camino esta muy bonito aunque tiene un par de rampas duras para subirlas en frío y luego hay que cruzar el río Cambillas, esta vez estaba seco, antes de llegar a la pista que nos subirá hacia el puerto. La primera parte es muy tranquila y la subimos a buen ritmo con alguna parada para coger mayuetas y desayunar. Continuamos por la pista que se endurece hasta llegar a Braña Espinas. En Braña Espinas nos cruzamos con unos burros que estaban en medio del camino, paramos un poco para "jugar" un poco con ellos mientras comíamos algo y nos abrigarnos viendo que por arriba había mucha niebla.

Después de pisar un poco la carretera llegamos a la pista de Tajahierro y empezaba a aparecer la niebla. Superado el primer repecho rodamos bastante rápidos ya metidos entre niebla, yo me tuve que quitar las gafas porque no veía nada. De vez en cuando se abría algún claro que nos dejaba ver algo y nos daba alguna esperanza de poder hacer la ruta completa. Paramos en la cabaña al lado de la de Campanario para comer los bocatas. En la cabaña se estaban quedando unos amigos de Borja y allí estuvimos charlando con la lumbre encendida. Mientras estábamos comiendo se echó la niebla y cuando salimos ya no se veía nada, así que decidimos subir por Venta Vieja. Volvimos a la pista a ojo, por la braña no se sabia muy bien para donde íbamos. Volvimos por la pista de Tajahierro pero esta vez más despacio porque no se veía nada y antes nos habíamos cruzado con un grupo de gente andando y ahora el puerto esta lleno de vacas así que despacito fuimos bajando por la pista. La niebla se iba cerrando cada vez más y nos tuvimos que poner los chubasqueros, hasta en las pestañas teníamos gotas de agua. Volvimos a la carretera y bajamos para coger la pista de Ozcaba, yo este tramo lo baje mirando el gps para no pasarnos el gps porque no se veía nada. Hasta Venta Vieja ya no tuvimos ningún problema, han hecho una buena autovía, lo único es que seguía la niebla y caían algo de lluvia. Pasamos por el refugio casi sin verlo y empezamos a bajar con precaución, yo iba sin gafas y en las curvas había mucha piedra suelta que casi ni veía. Paramos en Colsa a coger agua y buscar la última bajada hasta Saja.

Aunque no pudimos investigar en Sejos tampoco nos íbamos a quedar con las ganas. Este camino ya teníamos pensado hacerle desde hacer mucho pero no era fácil meterle en una ruta. La niebla la dejamos arriba y no parecía que fuera a llover así que me puse las gafas porque no sabíamos lo que nos íbamos a encontrar. El camino empieza en el mirador de Colsa, la entrada esta un poco cubierta de hierba que tapa algún pedrusco, un poco más adelante ya hay una marca a un lado del camino por el que se puede ir bien. Tiene zonas que te incitan a soltar los frenos pero tiene zonas de piedra, como de una calzada romana, muy resbaladiza al estar mojada. La bajada es muy divertida y técnica con tramos muy difíciles con barro y piedras, incluso en una zona un riachuelo pasa por el camino. En la bajada se pasa por la ermita de la Virgen de las Nieves. Tras un resbaladizo repecho el camino nos dejo en Saja y punto de la salida.


Un Saludo.



Amenizado por la música: Metisse - Jeunesse

Palo de Cos - Monte Aa

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Ya echaba de menos el monte y volver a tener las sensaciones que te brinda. Tenia pensado hacer algo cerca de casa no muy duro pero con alguna rampa con mucha pendiente. La ruta fue prácticamente la que hicimos en Enero, aunque con un par de variantes.

Salí el Sábado bastante más tarde de lo que tenia pensado porque me quede dormido. Nada más salir ya estoy delante de la primera subida, el Palo de Cos además por el lado de Santa Lucía. Es una de las subidas más duras de la zona, unos 2 kilómetros con una media del 17% y alguna zona rodando el 30. Despacito fui subiendo hasta que en una curva que estaba un poco rota me patinó la rueda y tuve que echar pie a tierra. Cuando volví a subir a la bici me salió un mastín de una cuadra que me hizo subir más rápido de lo debido y tuve que hacer otra parada porque me quedaba sin aliento. Al final llegué arriba sin más complicaciones. La bajada es una gozada, un sendero que baja por medio de una braña y con una trialera antes de llegar abajo. Abajo giro a la izquierda y segunda subida. Esta subida es mero tramite, una subida tranquila y sin complicaciones y bajada por una pista un poco rota que me deja en la carretera que sube hasta la campa de Ucieda.

Sigo un poco la carretera hacia Ucieda para subir por la pista del Helipuerto y luego bajar para Barcenillas. En esta subida me empezó a dar el Sol y a calentar demasiado. Tuve que parar en un bebedero a repostar el bidón y refrescarme un poco. Al continuar subiendo había tramos en los que no había nada de brisa y el Sol estaba justo encima mio haciendo difícil mantener un buen ritmo. Arriba descanso un poco y como una barrita para bajar a Barcenillas. La bajada esta llena de piedras y con zanjas para el agua bastante grandes y con alguna que te permita dar algún pequeño salto, muy divertido.

En Barcenillas vuelvo a coger agua y a buscar la última subida a Monte Aa. Voy por la carretera hasta Sopeña donde empieza la pista. Las primeras rampas llegan al 20% aunque al estar a la sombra se pasan bien. Luego tiene alguna que otra rampa durilla y a pleno Sol (por quedarme dormido por la mañana el Sol no perdona), voy subiendo despacito hasta llegar a una zona en la que el camino hace unas zetas donde lo pasé fatal, no por la pendiente que no era mucha pero no corría el aire y el Sol me daba de lleno en la espalda y parecía que me derretía. Estuve apunto de darme la vuelta aunque al final llegué hasta arriba con un par de paradas. Al bajar a Ruente tuve que parar en la fuente para volver a coger agua y de paso meter los pies en el agua para refrescar. Desde Ruente carretera hasta casa.


Un Saludo.


Amenizado por la música: Madness - The Liberty of Norton Folgate